IA + Derecho + LegalTech

La inteligencia artificial ya está entrando en los despachos judiciales colombianos. Lo novedoso no es solamente que algunos jueces la utilicen, sino que comienzan a existir registros públicos sobre cómo y para qué se emplea.

Una investigación de Código Abierto identificó 820 documentos provenientes de 73 despachos judiciales en los que se declara el uso de inteligencia artificial. El fenómeno abre una discusión que va más allá de la tecnología: transparencia, trazabilidad y responsabilidad judicial.

La pregunta importante ya no parece ser si un juez puede utilizar una herramienta de IA. El debate está en cómo debe hacerlo.

Una IA puede ayudar a organizar información, resumir documentos o apoyar tareas de búsqueda. Pero la decisión judicial continúa siendo una función humana y debe estar sometida a las reglas de motivación, independencia y debido proceso.

Por eso, declarar qué herramienta se utilizó, para qué se utilizó y qué parte del trabajo fue revisada por el funcionario puede convertirse en una nueva forma de transparencia judicial.

El reto para Colombia será pasar de un uso informal de estas herramientas a una práctica institucional con reglas claras de verificación y supervisión humana.